El Festival de Nieve en Sapporo es un gran evento de invierno en Hokkaido. Los visitantes de todo Japón, así como el mundo, llegaron a ver las enormes esculturas de nieve (grandes esculturas de nieve que miden entre 12 y 15 metros de altura).

Mientras estuve aprendiendo el idioma a tiempo completo tuve la oportunidad de ser voluntario para ayudar a construir una escultura. Nos dieron capacitación y equipo. Durante las tres semanas de construcción, me uní a un equipo de voluntarios experimentados para trabajar en diferentes partes para hacer la escultura. Hicimos una escultura del tren bala de Hokkaido.

Además de aprender las destrezas para hacer la escultura, pude usar mi limitado japonés para hablar con mis compañeros de equipo mientras trabajábamos y estábamos de descanso. Uno de los voluntarios que conocí allí se unió a nuestra clase de cantonés y a otros eventos para plantar una iglesia, durante un tiempo. 

Luego de aprender las destrezas de escultura en nieve, intenté hacerlas en mi jardín. Hice pequeñas esculturas y cada invierno, ahora, construyo una capilla con forma de iglú. Hacer esculturas de nieve e iglús no solo se convirtió en mi pasatiempo, sino que también me ayudó a liberar estrés. Ahora es una tradición familiar importante cada invierno. 

Mientras hacemos el iglú, mi hijo y yo pasamos días y noches afuera en nuestro tiempo libre, haciendo ladrillos de nieve y usando cucharas aserradas para cortar las formas. Tratamos de usar cartones de leche para hacer cubos de hielo de colores que decoren el iglú. También le colocamos pequeños focos de luz. El iglú nos ayudó a conectarnos con la comunidad –atrajo a los niños que llegan a visitar y nos da un tema para platicar con el vecindario. 

Una de nuestras vecinas nos dijo que sintió miedo mientras caminaba a casa tarde una noche. Cuando a la distancia vio la luz que titilaba en nuestro iglú, supo que ya estaba cerca de su casa y pasó a sentirse segura y esperanzada. Pudimos compartir con ella nuestro testimonio y que Jesús es nuestra esperanza. 

El frío y la gran cantidad de nieve en Hokkaido es un desafío para muchas personas. Damos gracias a Dios por darnos una manera de disfrutar del frío y la nieve cada año. También damos gracias a Dios por ayudarnos a usar eso como una manera para conectarnos con la gente. 

–Por un misionero de OMF

¿Orará por Japón?

  • Ore que los cristianos en Japón encuentren maneras creativas para extenderse a sus vecinos.  
  • Ore que Dios traiga personas con quienes servir en Japón, que puedan usar sus pasatiempos para alcanzar a otros.  
  • Ore por los japoneses que se encuentren con cristianos, para que el Espíritu Santo obre en sus corazones y haga que ellos anhelen conocer al Dios de la Biblia. 

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