2020 es un año bisiesto. En el ciclo chino, es el año de la rata. 

Pero yo lo recordaré como el año de la goma de borrar. 

Mi rol como Coordinador Internacional para la Evangelización usualmente involucra muchos viajes. Visito países a lo largo de Asia Oriental para discutir estrategias ministeriales, ayudar en la capacitación de obreros y participar en consultas y seminarios. Como resultado, mi trabajo se planifica con mucha anticipación. Cuando se agenda una fecha de alguna actividad, la anoto en mi pequeña libreta. Por muchos años usé una pluma o lapicera para esta tarea. Pero en el 2020 los planes eran tan inciertos, que anotaba las fechas con un lápiz grafito. Cada página de mi libreta tiene marcas de manchar, evidencia de los eventos que fueron borrados. 

Adicionalmente, decenas de actividades se mudaron de lo presencial a lo virtual. Tuve que crear un nuevo Sistema para registrar la plataforma virtual que usaría para cada actividad. Y en muchos casos, también debía registrar el enlace y la contraseña del evento. 

Durante los primeros meses de la cuarentena, me acomodé fácilmente a las reuniones virtuales. Pero, a medida que avanzaban los días de encierro, también aumentaba el número de reuniones virtuales. Aprendí también cuántas reuniones podía soportar en un día. 

Varios meses después, comencé a hacer planes para el 2021, pero esta vez tengo menos eventos planificados en comparación a años anteriores. Aún así necesitaba de mi pequeña libreta para registrar cada fecha. Regularmente, las librerías de Manila comienzan a vender agendas desde septiembre. Pero a fines de octubre aún no encontraba ninguna y me hizo preguntarme… “¿Las librerías y editoriales saben algo que yo no? ¿Acaso se canceló o se pospuso el 2021?”

Eventualmente cree mi propia libreta. Algunas de sus páginas ya se están llenando y estoy anotando las actividades con un lápiz grafito. Mi goma de borrar está cerca, en caso de que la necesite. Mientras planifico cada evento, Santiago 4:15 se viene a mi mente: 

“Más bien, debieran decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” (NVI). 

Este recordatorio me llevó a crear una lista de deseos para el primer semestre del 2021: 

Si el Señor quiere, las congregaciones se reunirán nuevamente para los cultos y servicios. 

Si el Señor quiere, se reestablecerá el sustento de miles de hogares en necesidad.

Si el Señor quiere, las puertas de las escuelas abrirán nuevamente para multitudes de estudiantes que se sienten solos. 

Si el Señor quiere, volveré a necesitar mi pluma y mi lápiz y goma de borrar tendrán unas largas vacaciones.

–Andy Smith
Coordinador Internacional para la Evangelización

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