Recién nos habíamos mudado a un pequeño pueblo (27.000 habitantes) en el norte de Japón. Necesitaba formas de conectar con las personas, así que recorrí el centro comunitario, orando y buscando ideas. Fue así que encontré un solitario volante pegado en el tablón de anuncios “¡Buscando miembros para una banda de música local!” ¿Será que me estaban buscando a mí?

Días después me reuní con el lider de la banda en un estudio de ensayos. Él era un artista gráfico profesional, pero también tenía habilidades musicales y era un gran fan de la música country, folk y el rock clásico. Me cantó de memoria la canción “Take it Easy” de The Eagles y “Tears in Heaven” de Eric Clapton.

“Toca una canción”, me dijo.

Así que tomé mi guitarra y canté “Happy Day” de Tim Hughs, una canción que muestra el gozo de la resurrección de Jesús.

“Increíble, me encanta. ¡Únete a nuestra banda, por favor!”

Y así inició mi viaje, tocando en una banda local de un pueblo rural de Japón. Tocamos una mezcla ecléctica de música country estadounidense que nunca había escuchado antes, incluyendo a John Denver y Elton John. Realmente nunca me imaginé siendo un cantante, pero me convencí a mí mismo que de alguna manera ser un hablante nativo de inglés cubría todos los pecados musicales.

Unas semanas después, luego de varios ensayos, comenzamos a tener varias presentaciones. En zonas rurales como la nuestra, siempre se alegran de tener una banda que pueda tocar en diferentes lugares, y así fue como canté en la sala de conciertos local, en restaurantes, en la radio local y en una guardería. Cada vez que podía, tocaba “Happy Day”, y hablaba de la alegría que tienen los cristianos por saber que Jesús se levantó de los muertos para darnos esperenza más allá de la tumba.

Esta fue la primera experiencia que los miembros de la banda tuvieron con la música cristiana y la primera vez que pasaban tiempo con un cristiano extranjero. Naturalmente, esto dio la oportunidad de que me preguntaran por el signficado de la letra, o sobre otros videos de canciones cristianas que les compartía para que pudieramos practicar.

“¿Así son las iglesias?”

“¿Cantan todas las semanas?”

“¿Cuántas canciones conoces?”

“¿Todos conocen las canciones?”

“¿Qué es la pascua?”

Tiempo después les pregunté: “¿Podemos practicar idiomas juntos? Yo les ayudo con el Inglés y ustedes me ayudan con el Japones”

Y así inició una nueva fase: clases semanales de Inglés y Japonés con la banda. Ocupé libros cristianos para niños y la Biblia para practicar la lectura. Esto llevó a que se creará un grupo de inglés y estudio bíblico para mujeres, guiado por otra misionera y que inició con la esposa del líder de la banda. Lo que llevaría a leer la Biblia uno a uno con otra mujer que estaba particularmente impresionada por las historias que leyó sobre Jesús. Solo Dios sabe qué vendrá después.

Usando tus dones

¿Qué te apasiona?

Yo siempre tuve pasión por la música, pero jamás imaginé todo lo que viviría por seguir esa pasión. La clave no es solo hacer lo que me gusta -todos hacen eso- sino que hay que ser intencional para sembrar el evangelio por medio de eso. Este es uno de los valores de OMF en Japón, compartir a Cristo con palabras y obras, proclamando el evangelio y siendo testigos con nuestra vida completa.

¿Estás dispuesto a orar para que Dios use tus talentos y gustos para su gloria?

¿Orarías por Japón?

  • Ora para que Dios use tus talentos y lo que te apasiona para su Gloria.
  • Ora por las personas de esta historia, para que Dios impacte sus vidas y levante a su iglesia.
  • Ora por más personas dispuestas a servir a Dios en Japón con sus dones y talentos.

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