El fundador de McDonald’s, Ray Kroc, dijo una vez “el domingo creo en Dios, la familia y McDonlad’s y cuando estoy en la oficina el orden se invierte”.

Cuando los cristianos adoptan esta visión en la vida, se excluyen a sí mismos de la agenda misional de Dios para el lugar de trabajo.

Por otro lado, el Instituto de Cristianismo Contemporáneo de Londres, escribió en un reporte sobre la Iglesia Inglesa: “si estás interesado en ver al 98% de los cristianos no ordenados, capacitados para la misión y el discipulado en sus vidas de lunes a sábado, entonces necesitamos ver dos cambios en la cultura eclesiástica: “1. Debemos priorizar el equipamiento de todos los seguidores de Jesús, no solo de aquellos que son ordenados o que están en el servicio cristiano de tiempo completo, para seguir a Jesús con confianza en todas las esferas de la vida de manera que demuestren el evangelio con sus vidas. 2. Además, debemos reconocer que los laicos y el clero son iguales en valor y estatus, y todos somos colaboradores iguales en la misión”.

Estos dos cambios también deben ocurrir en las agencias misioneras, entre las iglesias con las que estamos conectados en Asia Oriental y deben incorporarse a nuestra visión sobre los movimientos misioneros indígenas.

Las personas de Asia Oriental no serán alcanzadas con el evangelio si confiamos en el modelo misionero tradicional del evangelista y plantador de iglesia a tiempo completo. Hay tres razones para esto:

  1. Los días en que se podían conseguir visas como misionero a tiempo completo ya han pasado
  2. Aunque esos misioneros aún se pueden enviar, quizás no sea la mejor forma de conectar con las personas o de proveerles un modelo auténtico de discipulado que impacta cada área de la vida
  3. Los modelos económicos que históricamente han financiado a las agencias misioneras occidentales y a sus obreros, están siendo cuestionados por no ser sostenibles en el tiempo

Por estas razones necesitamos ver un cambio en el enfoque de las agencias misioneras. Aquí hay tres pasos misionológicos que se conectan con los desafíos resaltados por John Davenport en su artículo (en inglés)Professional Missionary: Missionary Professional?’

Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él. Colosenses 3:17

1. Pasar de estrategias centradas en el profesional misionero a otras que faciliten mejor la preparación de los profesionales en misión

Esto implica reconocer los lugares de trabajo como un campo misionero que provee un contexto para el discipulado. En las oficinas, los colegas pueden ver lo que significa ser un seguidor de Jesús con tu profesión. También proveerá más oportunidades para autofinanciarse y adoptar el modelo de, por ejemplo, el Apóstol Pablo, de los Moravos o de William Carey.

2. Pasar de una visión fragmentada a una más integradora sobre la vida, el trabajo y la misión

En su artículo, John explica que en el trabajo estás cercano a las personas que necesitan oír y ver el evangelio, pero puede ser difícil tratar de gestionar las demandas laborales en un contexto cultural diferente.

Esas presiones se pueden reducir si adoptamos un marco de referencia teológico más integrador. Si pensamos que el «trabajo» tiene poco valor en sí mismo y nuestra ocupación es solo un medio para estar en un país para ejercer el llamado «ministerial real», entonces las presiones solo se multiplicarán. Este enfoque fragmentado de la vida y el ministerio se remedia cuando vemos la continuidad entre la creación y la redención, y reconocemos lo que significa vivir de la manera expresada por Pablo (en contraste con la regla de vida aparentemente adoptada por Ray Kroc): “Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él” Colosenses 3:17.

Chris Wright pregunta:

“¿Ves tu trabajo sólo como un mal necesario, o sólo como el pretexto para evangelizar? ¿O lo ves como un medio para glorificar a Dios al participar en sus propósitos para la creación y, por lo tanto, con un valor intrínseco? ¿Cómo relacionas lo que haces en tu trabajo diario con la enseñanza de la Biblia sobre la responsabilidad humana en la creación y la sociedad?”.

3.Pasar de ver la vocación como algo meramente incidental a entenderla como parte integral de la misión de Dios

Vivir bajo el señorío integrador de Jesús en el lugar de trabajo no significa necesariamente un escritorio ordenado y una agenda fluida. Como dice John “donde quiera que trabajemos, debemos estar abiertos a la agenda de Dios y estar preparados para que cambie la nuestra”. Y si nuestro marco general es el señorío integrador de Jesús, nos encontraremos mejor equipados para aferrarnos a la verdad de que si bien nuestra agenda de trabajo puede ser establecida por otra persona, Dios tejerá su agenda general a través de nuestras acciones, palabras y respuestas. Entonces comenzaremos a ver, como dice el credo del Instituto Washington, que “la vocación es integral y no incidental a la missio Dei”.

Nos encantaría escucharte si es que deseas encontrar formas para usar tus habilidades como una forma de sustento en lugares donde tu presencia sería de bendición para los cristianos locales o lugares donde el evangelismo abierto es difícil de realizar.

Dr. Peter Rowan
Director Nacional de OMF en Reino Unido.

Esta historia se publicó originalmente en la revista Billions de OMF Reino Unido, en la edición de mayo – agosto de 2017.

¿Orarías por el ministerio en el lugar de trabajo?

  • Ora por Iglesias y agencias misioneras, mientras piensan en la mission de Dios en el lugar de trabajo y qué significa para ellos.
  • Ora por un entendimiento más integrador de la vida, el trabajo y la misión.
  • Ora por más cristianos  y sus Iglesias para que pasen de ver la vocación como algo meramente incidental a una visión donde la vocación es integral para la misión de Dios. 

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