El trabajo de OMF va más allá de plantar iglesias. También apoyamos a las congregaciones para verlos crecer y alcanzar, tanto a quienes los rodean como a personas de todo el mundo. Un ejemplo es la Iglesia Shopworkers en el centro de Taipei, que ha iniciado pequeñas reuniones en otras ciudades de Taiwán y ahora está planeando enviar un equipo de jóvenes al extranjero, cuando nuevamente se permitan los viajes.

Un gran paso fue el envío de 13 jóvenes a un pueblo indígena en las montañas. Fueron durante una semana para realizar actividades para los niños junto a la iglesia local y ganar algo de experiencia intercultural. Se espera que el próximo año este mismo grupo pueda ir a una iglesia en la zona rural de Myanmar, con la que han estado conectados durante los últimos años.

Sin embargo, esta historia comienza en los suburbios de Taipei antes de que la mayoría de estos jóvenes nacieran.

Hace más de 20 años, Elizabeth, una obrera OMF de origen alemán, junto a una iglesia local en los suburbios de Taipei vieron que las largas horas de laborales de los trabajadores comerciales significaban que tenían menos oportunidades que el resto de escuchar acerca de Jesús. Entonces, para que esos trabajadores escucharán acerca de Jesús, iniciaron reuniones en momentos del día que les acomodara a ellos. Con el tiempo, nació la primera Iglesia Shopworkers.

Hace unos 15 años, con un grupo de cristianos de la primera Iglesia Shopworkers, Elizabeth ayudó a iniciar otra congregación para llegar a los trabajadores de los grandes almacenes del centro de Taipei. Kevin, un ex chef que llegó a conocer a Jesús a través de su ministerio, dirige actualmente esta Iglesia Shopworkers central en Taipei.

Si bien los miembros de la Iglesia siempre han compartido las buenas nuevas de Jesús con quienes los rodean, durante mucho tiempo han soñado con enviar a algunos de ellos al extranjero. Sin embargo, para muchos de los adultos, era poco probable que pudieran ir ellos mismos. Muchos de ellos conocieron a Jesús siendo adultos y cargan con difíciles experiencias de vida. No obstante, han estado orando para que la próxima generación pueda aprovechar la oportunidad de compartir las buenas nuevas del amor de Jesús más allá de las fronteras de Taiwán.

Miembros del equipo a corto plazo de la Shopworkers Church que dirigen el programa para niños.
Subiendo a las hermosas colinas…

En los últimos años, este deseo los llevó a apoyar en oración y financieramente a la congregación de la zona rural de Myanmar. Al mismo tiempo, muchos jóvenes crecieron en su relación con Dios sifnigicativamente. Irene Nicholson, una de las obreras de OMF que apoya a la Iglesia Shopworkers, dice, “uno tras otro, los jóvenes de la iglesia le han estado diciendo al pastor Kevin: «Reconozco que no puedo hacer las cosas por mí mismo, no puedo lidiar con mi pecado.» ¡y siete de ellos se han bautizado en los últimos dos años! ¡Simplemente ha sido increíble!” Varios jóvenes más también están considerando bautizarse.

Los jóvenes del equipo son parte de la familia de la Iglesia. Muchos de estos jóvenes crecieron en la congregación ya que hace unos diez años se ofrecía alojamiento y apoyo a sus madres solteras. Maravillosamente, el equipo está dirigido por Peh Han, la hija de uno de los primeros miembros de la Iglesia, que tiene planes de ir al seminario bíblico en el futuro.

Den gracias con nosotros por todo lo que Dios ha estado haciendo a través de la Iglesia Shopworkers durante los últimos 15 años. Alaben al Señor por cómo este increíble sueño de enviar obreros al extranjero parece hacerse realidad.

Start typing and press Enter to search